{"id":612,"date":"2022-11-23T23:39:56","date_gmt":"2022-11-24T02:39:56","guid":{"rendered":"https:\/\/nachofernan.com\/?p=612"},"modified":"2022-11-23T23:39:56","modified_gmt":"2022-11-24T02:39:56","slug":"superellos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nachofernan.com.ar\/?p=612","title":{"rendered":"SuperEllos"},"content":{"rendered":"\n<p>&#8211; Mart\u00edn se tambaleaba por el pasillo hasta la sala de estar y se tumb\u00f3 en el sill\u00f3n marr\u00f3n. Apenas cay\u00f3 se dio cuenta de que el control remoto estaba entre los almohadones, pero moverse significaba demasiado esfuerzo y el da\u00f1o en las costillas ya estaba hecho. Buf\u00f3 una vez m\u00e1s dejando escapar hasta la \u00faltima gota de aire y volvi\u00f3 a inspirar llen\u00e1ndose los pulmones hasta el tope.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Callate Diego, me duele la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Mart\u00edn estaba cansado, se relam\u00eda esperando que alguien le alcance un mate, o una coca bien fr\u00eda. Sac\u00f3 su antebrazo de su cara e intent\u00f3 ver la mesita ratona. Pero no hab\u00eda ni mate, ni coca. Su frustraci\u00f3n se hizo a\u00fan m\u00e1s frustrante.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ya est\u00e1 Diego, par\u00e1 con esa boludez.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Mart\u00edn tir\u00f3 nuevamente la cabeza para atr\u00e1s y entendi\u00f3 que su amigo no iba a dejar de narrar todo lo que \u00e9l estaba haciendo. Mart\u00edn lo acept\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Sos insoportable<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Dijo Mart\u00edn y sonri\u00f3. Con su \u00faltimo aliento, intent\u00f3 sacarse el control de la espalda, pero no hab\u00eda l\u00f3gica en sus movimientos toscos que pululaban a ritmos incomprensibles. Mart\u00edn larg\u00f3 una carcajada y se dej\u00f3 caer al suelo. Los cuarenta cent\u00edmetros que lo alejaban del suelo los realiz\u00f3 en c\u00e1mara muy lenta, como lo har\u00eda una babosa de metro setenta.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Metro setenta y seis.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Dijo la babosa Mart\u00edn desde el suelo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfNo me traes un vaso de agua al menos?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Mart\u00edn pregunt\u00f3 al aire, esperanzado y con el ag\u00f3nico suspiro de alguien que le reza al universo para salvar su alma. Cerr\u00f3 los ojos y dej\u00f3 caer la cabeza a un costado. La ternura que mostraba Mart\u00edn era s\u00f3lo comparable con la de un cachorro de labrador jugando con una pluma. Pero de la misma manera generaba l\u00e1stima, pena y una culpa impresionante a todo aquel que lo viera y no hiciese nada por salvar su entidad. Mart\u00edn se ri\u00f3 de nuevo y puso sus manos entre su cachete izquierdo y el suelo. Su amigo no ten\u00eda escapatoria, hab\u00eda ca\u00eddo en una trampa de ternura y pena. No tuvo m\u00e1s opci\u00f3n que levantarse e ir hasta la heladera a buscar un vaso de agua bien fr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Y si quer\u00e9s and\u00e1 poniendo el agua en la pava.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Mart\u00edn no paraba de dar \u00f3rdenes. Su amigo ya estaba m\u00e1s cerca de no creerle la mentira de la culpa y seguir siendo el narrador de esta aventura bastante tediosa y embolante. Pero sigui\u00f3 su quest en b\u00fasqueda de ese vaso de agua <em>helada <\/em>que tanto necesita Mart\u00edn para sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Y la pava. Dale, despu\u00e9s yo armo los mates.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Mart\u00edn entr\u00f3 en una espiral hipn\u00f3tica en donde cre\u00eda que todo el mundo caer\u00eda en las mentiras que recitaba. Pero su amigo entendi\u00f3 que Mart\u00edn, de alguna manera, estaba negociando y acept\u00f3 la propuesta, a\u00fan sabiendo que muy posiblemente pierda toda su libertad en dedicarse a cumplir caprichos ajenos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Che, Diego.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Mart\u00edn intentaba comunicarse, pero su amigo ignoraba su llamado. Estaba sacando el agua de la heladera y era un procedimiento muy importante para \u00e9l, ya que de derramar algo, s\u00f3lo \u00e9l podr\u00eda limpiarlo porque Mart\u00edn estaba tumbado en el suelo y no se iba a levantar. Mart\u00edn entendi\u00f3 y se cay\u00f3 la boca por un rato mientras su amigo hac\u00eda todo. Unos segundos despu\u00e9s ya estaba en viaje a darle a Mart\u00edn el bendito vaso de agua.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Dale Diego, armate los mates.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Mart\u00edn intent\u00f3 reincorporarse pero s\u00f3lo sab\u00eda levantar el brazo por encima de la mesa ratona. Su amigo lo ve\u00eda cada vez m\u00e1s inc\u00f3modo y le ofreci\u00f3 acompa\u00f1arlo a que se duerma. Mart\u00edn agarr\u00f3 el vaso de agua, lo tom\u00f3 de un saque y lo devolvi\u00f3 vac\u00edo. Formulando una reverencia se reincorpor\u00f3 para enfilar a su pieza.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfHoy dijiste <em>pulular<\/em>, no?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Dijo Mart\u00edn a pasos de haber iniciado su caminar. Se ri\u00f3, y su amigo lo entendi\u00f3 como una burla.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No nabo, no te enojes, lo dije porque es rara la palabra. Como de hace noventa a\u00f1os. No s\u00e9, piola.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Su amigo sonri\u00f3 y dej\u00f3 entrever que Mart\u00edn ya lo ten\u00eda cansado. Pero que estaba todo bien, y eso era lo que importaba. Mart\u00edn mir\u00f3 al ba\u00f1o de camino a su pieza, y gir\u00f3 para prender la luz. Pero no entr\u00f3. Simplemente lo mir\u00f3 y volvi\u00f3 a apagar la luz. Con un gesto holgaz\u00e1n volvi\u00f3 a su antiguo objetivo que era descansar un rato hasta que se le vaya la resaca.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; &#8216;Ta ma\u00f1ana Diego.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Dijo Mart\u00edn mientras su amigo se daba media vuelta y se iba a preparar los mates que le hab\u00eda prometido Mart\u00edn que iba a hacer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211; Mart\u00edn se tambaleaba por el pasillo hasta la sala de estar y se tumb\u00f3 en el sill\u00f3n marr\u00f3n. Apenas cay\u00f3 se dio cuenta de que el control remoto estaba entre los almohadones, pero moverse significaba demasiado esfuerzo y el da\u00f1o en las costillas ya estaba hecho. 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