Desde donde me fui.

Regresando al galope encantado.

Erigiendo un pedestal.

Sabiendo siempre que lo que fui a buscar.

Era entender que aquello que me hace bien está acá.

Y siempre estuvo sin comparar.

—–

Desde que me fui.

Regresando con aullido encantado.

De un delfín coral.

Admirando la belleza magna y liberal.

De lo que me vio nacer, creer y crear.

Siendo yo y nada más