¿Por qué huyes?

Porque me persiguen.

¿Quiénes te persiguen?

Opositores. O mejor dicho, quienes quieren quedarse con lo mío.

¿Lo tuyo?

Mis tierras, mi riqueza, pero por sobre todo mi poder.

¿Y para qué quieren lo tuyo?

Mis tierras son abundantes y fértiles. Cubiertas de pastizales y cosechas. Con miles de personas que las trabajan. Quieren ser dueños de todo lo que es mío.

¿Tu eres dueño de todo eso?

Es mío por derecho.

¿Huyes porque intentan matarte?

Me fui de mis tierras pacíficamente, pero pronto iniciarán una cacería. Publicarán un falso crimen en mi nombre y habrá una recompensa por mi cabeza.

¿Cómo sabes que harán eso?

Es una fórmula básica para obtener el poder. La tierra y la riqueza tienen nombres, el poder es simbólico y mucho más difícil de conseguir.

¿A dónde vas?

A algún lugar en donde no sepan mi nombre.

¿Queda muy lejos eso?

No conozco un lugar en donde no sepan mi nombre. Asumo que el viaje será largo.

¿Te conoce mucha gente?

Mucha. Mi rostro aparece en todas las monedas. Antes de volver tendré que esperar a que se cambien todas las monedas del reino.

¿Pasará mucho tiempo para eso?

Creo que necesitaré un par de vidas más para ver el momento en donde no circule una sola moneda con mi rostro.

¿No tienes amigos que te puedan ocultar?

Prefiero que no. Los pondría en peligro, y además ninguno guardaría el secreto por mucho tiempo. Ningún amigo es un lugar seguro.

¿Y que harás cuando llegues a algún lugar seguro?

Lo primero será dormir. Sin la necesidad de tener un ojo abierto, o una daga debajo de la almohada. Simplemente dormiré profundamente, sabiendo que me despertaré en el mismo lugar y con la misma cantidad de sangre.

¿Es difícil el exilio?

Bastante. Tengo la sensación de que todos quieren matarme. En mi cabeza todos son posibles asesinos.

¿Desconfías de mí?

No. Nunca desconfiaría de ti.