Versalitas y miradas de chatarra cotorrera.

Frío polar de un antiguo sueño que añeja una sabiduría que alcanza el día y la noche. Se sume a sí mismo en búsqueda del letargo.

De la muerte suave y vibrante.

De la fuerza procuradora de la literatura.

Del abrazo de una madre.

Desde un abismo ciego y sin señales.

Porque la pasión sin amor es simplemente energía malgastada en un objetivo redundante y tan poco anecdótico que no tiene ningún sentido.

Verde-agua, gritos y penumbra. Dueños del espacio ínfimo que transforman la calma del huracán en una estampida inalcanzable. Tiempos que circundan y malgastan la vida de la gota de rocío que desaparece en el aire.

Verdad para elegir, y para creer.